sábado, 21 de enero de 2017

TAMBORRADA GLOBAL

En lo más crudo del invierno el azaroso santoral católico colocó el día dedicado a aquel legendario centurión romano que, peste medieval mediante, acabó por dar el doble nombre a esta ciudad, Donostia-San Sebastián. Así que es muy normal que el clima imponga su ley por estas fechas y que, con ayuda de la desproporcionada ingesta de alimentos para el cuerpo y el espíritu que las católicas celebraciones conllevan, los cuerpos de los donostiarras presentes en la ciudad por estas fechas padezcan después secuelas incapacitantes para el trabajo de forma temporal.
-          ¿Y el Bera Bera juega el domingo 22 a las 12? ¿Y recibe al Coruña? –Murray pregunta retóricamente a Galtzagorri-, ¿Y que los chicos solo van a beber unos zumitos y cuidarse durante la fiesta para estar bien para el partido? ¡No me hagas reír!
-          No son profesionales pero tampoco unos tontos de capirote –Galtzagorri continúa impertérrito preparando el menú de la noche en la cocina de la Sociedad, algunos tambores y barriles se acumulan contra la pared del fondo, el diagrama con los nombres y posiciones de los integrantes de la tamborrada oculta el escudo en la pared de enfrente-, estos chavales saben más que nosotros, no se creen unos “supermanes” que pueden con todo lo que les echen,  el ascenso se basa en ganar en casa, no se van a  pasar demasiado en la fiesta de hoy…
-          Lo que más me gusta de este día de hoy es que se acaban los ensayos para la tamborrada – Dice Murray recogiendo la fregona y el cubo con el que ha limpiado el comedor-, creo que la ikastola de al lado de mi casa tiene comisión por los paracetamoles que vende la farmacia  del barrio.
-          Al Coruña se le ganó fácil allí pero no podemos confiarnos, el equipo estará bien el domingo, seguro.


viernes, 13 de enero de 2017

LA PREYSLER JUGABA AL RUGBY



-          -¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste? –Galtzagorri reflexionaba un día ya lejano, viendo llegar al entrenamiento a una joven mujer en traje de ejecutiva, zapatos de tacón, maquillada y con unas gafas a juego con su elegancia, solo la gran bolsa de deportes que llevaba era indicativa de que venía a sumarse al equipo-. Claro, al rugby también juegan las chicas y todas tienen algún puesto en el equipo pero…
Unas semanas más tarde, aquella chica ocupaba un puesto indiscutible en la alineación de aquel desaparecido equipo femenino, los prejuicios de Galtzagorri habían desaparecido de su pensamiento ante la entrega en la preparación semanal –a veces inevitablemente aburrida-, de los partidos y la pasión que durante los ochenta minutos de juego ponía.
-          -
Si tienes miedo de hacerte daño, te harás daño –Se le oía decir a veces a alguna otra jugadora-, ahora a jugar, las pupas te las curarás luego.
En el equipo le pusieron un sobrenombre: “La Preysler”. Muchas veces llegaba del trabajo directamente al vestuario y vestida como la reina filipina del marketing social pero, en cuanto se desprendía de su “buzo de trabajo” de marca, pasaba a ser la rugbier que se ponía a placar, cargar, empujar en los mauls, arrancar balones en los rucks, a correr esquivando…     Parecía querer sacar de su cabeza las cosas malas de la vida profesional mediante el rugby y lo conseguía,  la sonrisa impasible de quien, por ser mujer, tiene que demostrar cada minuto su valía en el mundo reaccionario de la empresa, esa sonrisa que esconde lo que se piensa del baboso de turno, esa sonrisa se transformaba en la alegría desbordada del tercer tiempo colectivo, donde el respeto, la convivencia y la hermandad vienen a cerrar el encuentro.


viernes, 6 de enero de 2017

BATALLAS PERDIDAS


La cabalgata de los reyes magos tardaba en llegar, los niños saltaban impacientes en los hombros de sus padres, de sus abuelos, de sus tías, de todo adulto que sirviese de soporte a sus nervios.
-          Otro año que los Reyes Magos no van a traer a estos descreídos la fusión en el gran club vasco de Iparralde – Dice Galtzagorri al Barón de la Florida señalando con la mandíbula a Hiruntchiverry y Labarthe mientras sostiene encima de su cabeza a un niño que parece ser una pareja de gemelos histéricos-.
-          No sé qué empeño tenéis por aquí en esa batalla perdida –Se vuelve Labarthe que ha venido a hacer fotos para un semanario y que indudablemente ha oído el comentario-, hay quien prefiere mantener su personalidad aunque eso cueste sumergirse de vez en cuando en un mar de lágrimas.
-          Las únicas batallas perdidas son las que no se pelean porque se ha renunciado con anterioridad –Interviene el Barón de la Florida que está haciendo bíceps con el peso de una moza que apunta maneras de jugar en la delantera del Hernani dentro de poco-.
-          La verdad es que el rugby vasco ha perdido muchas batallas, como hemos recordado estos días, con la de equipos que se crearon y desaparecieron sin cuajar –Vuelve a intervenir Galtzagorri, intentando cambiar el rumbo de la conversación-, una pena.

-          ¿Vienen o no esos Reyes? –Pregunta Hiruntchiverry que ha sustituido la txapela habitual por una corona de purpurina dorada en cartón-. Que yo llevo pidiendo esa fusión a San Nicolás, Olentzero, Papá Noel y a quien sea, ya que a estos cabezotas de Baiona no se les puede pedir nada.

viernes, 16 de diciembre de 2016

PASAR DESPUÉS DE FIJAR AL ADVERSARIO


Hay domingos en que Ordizia ofrece un agradable aperitivo, el juego del equipo durante buena parte de la mañana abría el apetito, luego se empeñó en dar algo de suspense a los espectadores para que amortizasen el precio de la entrada y cerró con un resultado esperanzador.
-         No se puede pasar el balón a la vez que envías al placador que no has fijado –Dice Hiruntchiverry, comentando una jugada delante de un plato de fritos en una taberna desbordada de gente-, es un principio fundamental del rugby. Hay que percutir y pasar, fijar y pasar, si no lo haces así, dejas al compañero con dos placadores…
-         En el rugby como en la vida, antes de pasar el balón al que va a seguir  la jugada –Asiente Galtzagorri mientras envuelve cariñosamente con servilletas un humeante pintos-, hay que hacerse cargo personalmente de los problemas, pero hoy se ha jugado con más inteligencia en ataque, sin pases de “basket” para que le cojan con los brazos levantados al receptor y le hagan saltar las costillas.
-         La defensa ha sido de primer nivel –Hiruntchiverry está intercambiando el plato vacío por otro que viene completo desde la barra-, sin que el arbitraje de video haya tenido que intervenir.
Los del grupo al lado que han oído la frase pero no han cogido la ironía del biarrota dirigen miradas interrogatorios hacia el Marqués de Altamira que tiene la sonrisa fijada desde el pitido final y unas lagrimitas secas después del aurresku ante la árbitro. El de Altamira carraspea y sentencia:
-         El arbitraje inmaculado y al que ponga en marcha el video se lo hago tragar.

  

jueves, 8 de diciembre de 2016

EN QUÉ DÍA VIVO

Desde que se ha jubilado, Oliverio Talón está desbordado de ocupaciones, las tareas del hogar que, cuando no las hacía él sino su mujer, le parecían nimias ahora le llevan mucho tiempo, los papeleos y formularios que hay que rellenar periódicamente por vía telemática para poder cobrar una miserable pensión mensual le agobian, echar una mano a hijos y nietos que ahora se acuerdan de él con más frecuencia le priva de pensar en el rugby, en el rugby.

Oliverio Talón esperaba su jubilación para poder ir a ver los entrenamientos, departir con los dirigentes, conocer a los muchachos que se iban incorporando, dar consejos -siempre le ha gustado dar consejos que nadie ha seguido nunca-, asistir a los partidos, incluso seguir a alguno de los equipos, a ser posible el primer equipo, en sus desplazamientos… pero nada. Se le pasan los días, unos iguales a otros, y cuando su esposa regresa del trabajo -ella que compaginaba su propia carrera con la gestión de la vivienda sin inmutarse mucho, solo un poco-, teme incluso su pregunta. - ¿Qué has hecho hoy?

Nada, piensa Oliverio, mientras pasa una vez más el aspirador por la alfombra de migas y chocolate que han dejado un par de griposos infantes enfrente del sofá esta tarde, pero encuentra la revista mensual de rugby que no ha leído siquiera desde que la recibió hace unos días, se había escondido, con esa inteligencia malvada de los objetos sin alma, junto con el periódico amarillo, tampoco leído, entre el sofá y la biblioteca.

Oliverio apagó el aspirador, se sentó en el sofá y extendió sus piernas, apoyando las pantuflas sobre el aparato silencioso, abrió la revista por su primera página, la del editorial con el que nunca estaba de acuerdo. Y en ese momento oyó las llaves en la puerta del piso.

- ¿Qué has hecho hoy?

viernes, 2 de diciembre de 2016

DONOSTIA 2016 CAPITAL CULTURAL EUROPEA: UN RESUMEN

- Se acaba esta larga cena de sociedad gastronómica acompañada de un maldito “otxote” que interrumpe las conversaciones de los comensales ¿Ha sido algo más la capitalidad cultural europea? La factura, la desmedida factura que no se justifica con un poco de ballet, una cucharada de música, teatro para unos pocos, estafillas de perfomances absurdas y poco más, si algo…
Galtzagorri me comenta en la terraza de la cafetería que se levanta donde estuvo el campo de Atocha, cafetería que reúne a los industriales de la Justicia en los largos tiempos muertos que el Derecho permite o provoca.
- Tuvimos la Gran Tamborrada y la Clásica Ciclista también como formidables eventos culturales y además se ha podido comprobar para qué sirve y para qué no sirve el edificio del tabaco y del eco vacío que tenemos que costear hasta que se convierta en un centro gastronómico de referencia mundial, porque se acabará convirtiendo en una inmensa taberna de tabernas, como todo en esta ciudad…
No sé por qué he sacado el tema, si con matices, yo comparto su visión ácida de lo que ha sido este año de pitorreo cultural y despilfarro extremo.
- Una mierda, ha sido una mierda pero hay que ser ingenuo para decir que “el nagusi está desnudo” en el batzoki. Al fin y al cabo esta capitalidad cultural ha reflejado fielmente lo que es la cultura donostiarra -aparte de las citas monumentales que se han fijado en el calendario con esfuerzo de cine, jazz, música clásica, danza… -, y es “merluza a la koxkera”
- ¿Qué evento teatral u operístico de este donostiarra 2016 ha tenido repercusión europea? ¿Qué perfomance de arte visual? ¿Los ha habido?
- Ahora saldrá la versión oficial y nos maquillarán lo que hemos constatado, al fin y al cabo tienen que cuidar su futuro mamando de la ubre de la cultura con K de kilo, cuando no sirven ni para fregar los platos en un bar de Gros.
- ¡Menos mal que Martín Berasategui y la Guía Michelín nos han salvado de este vacío mundial de reconocimientos de nuestros esfuerzos culturales!
Y Galtzagorri vuelve a subir las escaleras del Palacio de Justicia, tatareando un conocido aire de Bizet.


viernes, 25 de noviembre de 2016

PESCADILLA RABIOSA


- No me gustan los cambios de entrenador en el rugby ni la pescadilla que se muerde la cola y menos en noviembre cuando los pescateros se van de vacaciones- dice la Marquesa de Altamira en la cocina de la sociedad, mientras el Marqués comprueba que el pescado se ha descongelado bien- ¿Quién está enfermo?
- Gatzagorri ha tenido la tradicional txarriboda de los veteranos de su equipo y no está para bromas, como el Ampo que debe cuidarse – comenta el barón de la Florida sirviendo los mostos del año recién recibidos-, y salir de sus círculos viciosos.
- Lo hará, tranquilos, saldrá, aunque la Samtboiana no sea el equipo ideal para recibir en plena transición -el Marqués mira y remira el “merluccius merluccius”, como si éste fuera el culpable del calendario-, pero con los de casa entrenando, las ganas de los jugadores y el calor del graderío tenemos que agarrarnos a la victoria.
- ¿No querrás que me coma eso? -dice Galtzagorri de espaldas a la cocina y leyendo la prensa rugbistica- Los catalanes están demasiado fuertes ahora y Altamira no es lo que era.
- Pues Hernani tiene que traerse todos los puntos de Barcelona que esos catalanes van los últimos y hay que asegurarse el futuro -el de la Florida acaba de preparar la mesa-, para mantenernos arriba.
- ¿No querrás que me coma eso? Prefiero quedarme sin comer que tragar fritanga -Galtzagorri se ha dado la vuelta con un rostro del color del pael del periódico-.
- ¿Y los del otro lado de la muga? - Ya está enroscada y enharinada la pescadilla pero su aspecto ni achicharrándola puede mejorar, según se deduce de la cara del Marqués- ¿Qué te parece, cariño, si vamos el viernes a la tarde de compras a Barritz, luego picamos algo por algún bistró del mercado y nos vamos a ver al Olympique que recibe al Stade Montois?
- Que el romanticismo y tú son dos cosas distintas -dice la de Altamira y cambia el mosto por un crianza-.