jueves, 24 de mayo de 2018

EL BUEN ÁRBITRO

Hace calor en Baiona y cuando se abandona la sombra, incluso junto al Nive, el sol del mediodía molesta. Un par de amigos buscan una mesa para comer a la hora europea de comer y examinan las opciones de menú del día, fórmula, plato del día y demás que las pizarras de los figones ofrecen.
- ¿Supongo que esto de “merluza a la española” es merluza con chorizo? -dice Galtzagorri señalando con la barbilla una de las propuestas culinarias-, ¡Qué manía tenéis de ponerle chorizo a cualquier cosa que queréis españolizar!
- Es que es la palabra española más popular en el resto del mundo en estos momentos -explica Labarthe con su aire de buen maestro de la República Francesa-, a pesar de que el diccionario de la RAE no ha aceptado aún la acepción de chorizo como ladrón, pero se oye tanto por los turistas que van a España que los hosteleros ofrecen lo que se les demanda.
- Pues de esos chorizos que dices creo que estamos sobrados a uno y otro lado de la muga y tendríamos que hacer un esfuerzo para mantenerlos alejados del rugby.
- Eso es imposible, el rugby se está volviendo cada vez más atractivo, cada vez ofrece más posibilidades de negocio tanto lícitas como ilícitas y los chorizos con piel de ejecutivo agresivo no van a dejar escapar esas oportunidades.
Por fin se acomodan en una mesa a la sombra para degustar una sartenada de chipirones con chorizo y ensalada, a un precio módico, acompañada del vino de la casa. Lo que permite a Galtzagorri volver a la conversación.
- Tú que has estudiado tanto y sigues estudiando ¿Crees que los árbitros de rugby tienen que aprenderse el reglamento de memoria para arbitrar bien?
- Yo creo que el árbitro debe saber el reglamento para arbitrar, eso es el mínimo básico, el árbitro, para ser bueno, lo que tiene que saber es el rugby, el juego, no sé si me explico bien, no puede ser solo un reglamento con silbato, mientras los jugadores son el cuerpo del rugby el árbitro debería ser el espíritu invisible del rugby, nunca un protagonista, cuanto más invisible mejor pero el rugby, como show business, está importando a niveles profesionales también lacras arbitrales del otro fútbol, ése que se juega con un balón raro, creo que esférico.
- Me parece que estos chipirones se pueden mejorar no poniéndoles chorizo, quizá dejándolos solo con el pimentón.

miércoles, 23 de mayo de 2018

LA IMAGEN DE LA JUSTICIA ESPAÑOLA

« Si no tienes la que quieres, quiere la que tienes », este consejo que nos daban nuestras madres sobre cómo soportar la carga matrimonial me suele venir a la cabeza cuando hablamos de la justicia española. Nuestra España, digo nuestra en sentido ajeno absolutamente al sentido de propiedad -ya sé que España es propiedad de la familia Botin y de su banda-, el tema de la imagen que la ciudadanía tiene de su justicia es muy complicado y variable en el tiempo, en el tiempo que va desde 1978 hasta el presente, debido a nuestras propias características históricas: ilegitimidad radical del Estado nacionalcatólico y sanguinario nacido del golpe de estado patrocinado por los eternos dueños de España, transición democrática que no fue nada modélica y que nunca se acabó porque podría propiciarse otro golpe de estado así que la ciudadanía aceptó lo malo frente a lo opción de lo peor, aparente modernización forzada y desajustada de la Administración española por la presión europea, incremento de la demanda de justicia como marco institucional del propio crecimiento y modernización del mercado y la sociedad española ante la injusta realidad que el capitalismo español ha construido sobre los esfuerzos de esos demandantes y la inmoralidad imperante en una sociedad que vive de espaldas a una escala ética de valores en la que “todos roban” o “todos son iguales” es un mantra que se repite ante cada caso de corrupción o de desfachatez entre los dirigentes electos por ciudadanos resignados a ser súbditos, por ello, la visibilidad social de la justicia española sometida a todos estos avatares es, casi siempre, deprimente. La justicia española es el fruto lógico de la sociedad en que nace, se ejerce y se corrompe. No hay en los dirigentes de esta sociedad el más mínimo interés en que exista justicia así que la preocupación por la imagen de la justicia española que suelen expresar es mera cosmética.

jueves, 17 de mayo de 2018

A DOBLE VUELTA


Estos días grises de Hernani, en que pueden caer unas pocas gotas de un momento a otro, en que el suelo de la plaza del Ayuntamiento invita al patinaje, con el calzado adecuado para ello, pero hay que atravesarla por razones laborales, mientras los pensamientos sobre lo que ha sido la temporada hacen fruncir el ceño del presuroso Barón de la Florida que baja por el comienzo de la calle Mayor, sin duda para coger una barra de pan caliente al paso.
- ¡Y otra vez a jugárnosla con los científicos de Sevilla! - Le saluda el Txispas, con la alegría de los jubilados en un día muy laborable para otros-.
- Pero a doble vuelta y con la ventaja de que el partido decisivo es aquí, en Landare y, aunque yo prefiero las eliminatorias a un solo partido, hay que sacarle todo el jugo a ello, es como jugar un solo partido pero el doble de largo que te permite adoptar la estrategia en función de todas las circunstancias que pueden darse.
- Pues si estabas pensando en el rugby, la cara que traías no era de mucho optimismo.
- Es que a veces no puedes evitar darle vueltas al pasado y es lo más inútil que existe, el pasado es pasado y no tiene remedio, solo puedes usarlo para sacar lo positivo que has hecho en la temporada y reforzarlo, ver cómo puedes eliminar las debilidades y errores en la preparación de esta eliminatoria, aprovechar esta sola oportunidad de darnos una temporada más en la primera división de este rugby y llevando nuestra filosofía, nuestra identidad…
- No creas, bajando también se conoce mucha gente.
- Con “supporters” como tú, no se va a ningún sitio – El Barón de la Florida recupera su paso de marcha, después de despedirse-.
Menos mal que las panaderas, además de darle una barra con un aroma que no se lo salta Coco Chanel, como si adivinaran sus pensamientos, le dan su ánimo.
- Los de allí abajo, si no son pan comido, se los van a merendar nuestros chicarrones, y otro año más ¡Aupa Hernani! ¡Beti Hernani!


miércoles, 16 de mayo de 2018

PERDIENDO LA VIRGINIDAD VIRGINAL

No sé qué tal se llevará la virgen de la Almudena, patrona de Madrid, con su colega Notre Dame de la Garde, patrona de Marsella pero espero que esta noche vean juntas el partido entre el Atlético de Madrid y el Olympique de Marsella y que, como santamente no habrán bebido mucho, no se tiren de los moños o se pequen patadas en sus santas entrepiernas.
Las circunstancias me han traído a Marsella hace un par de días, aún no se veían muchas camisetas, banderola y demás merchandising del equipo de fútbol local, poco a poco ha ido subiendo la fiebre. Hoy, día del partido, desde el punto de la mañana la estupidez futbolera ha tomado la ciudad, los cánticos cacofónicos, los bocinazos y el ruido con pretensiones musicales pretenden crear ambiente a favor de los colores blanquiazules locales. Insoportable para los estómagos más fuertes era el hedor a pastís y a sudor en la explanada del viejo puerto donde bandas de fanáticos, ciegos de odio a los demás colores y de exaltación de los propios, se han empezado a reunir hacia las 10 de la mañana, añadiendo bengalas y petardos.
El bus turístico me ha permitido contemplar esta manifestación de humanidad desde cierta altura y ese mismo bus me ha llevado hasta el templo dedicado a la madre virgen del niño judío de Belén que, según cuenta la leyenda evangélica, nunca tuvo necesidad de matar niños palestinos en su vida, quizá porque eran también sus hermanos. Para mí ha sido lo más llamativo el delirio alcohólico de los seguidores  poniendo cirios y lucecitas a la santa patrona, todo ello a caritativos precios eclesiales, e invocando su ayuda para derrotar a los malvados colchoneros, supongo que alguno ha debido subir la empinada encuesta de rodillas y con su hijo, disfrazado de delantero agresivo, en los hombros. Me ha dado pena la virgen de la Almudena, supongo que tendrá que pedir refuerzos de la del Pilar, de la de Aranzazu, de la de Begoña y de las otras 11.000 vírgenes que también hay en España y, que supongo, algunas estarán por el cielo, si ella sola tiene que ser el sostén de los mercenarios de la legión extranjera que pega patadas al cuero en nombre de Madrid, esta tarde más atlético que real.

A eso de las 14 horas, arrancaban autobuses hacia Lyon para llevar a los vociferantes individuos que van a liberar sus frustraciones personales en el partido de esta noche. Y yo solo tengo un único deseo, santas virgencitas inmaculadas y sin pecado, seáis unas o trinas o como se diga, que sea tan malo como el partido de la final de la Champions de rugby del sábado en Bilbao, solo eso, que estos tipos, todos, se lo merecen.

jueves, 10 de mayo de 2018

BEGOÑA TIENE UN BALÓN OVAL

En la vida real no hay nada más parecido a un maniquí de la más conocida sastrería para gentlemen de Bond Street (Londres) que el abogado bilbaíno Manu Majors, así que Galtzagorri creía que iba a ser fácil reconocerle a la primera en el Café Iruña, cerca del Palacio de Justicia, pero tuvo que hacer un esfuerzo para distinguirle entre los letrados que se encontraban junto a la barra aquel mediodía, todos ellos debidamente puestos.
- ¡Bienvenido a la capital mundial de Euskadi! -Con su habitual acogida acogida entre colegas el bilbaino saludó-. Tomarás algo antes de coger el bus de vuelta a Donosti con las entradas.
El abogado donostiarra pasó por alto la censura de la “a” y recogió el sobre con el taco de billetes para las dos finales europeas del fin de semana, antes de hacerse con la copa de amontillado, llena hasta la mitad como se debe.
- Veo que Bilbao se ha vestido con sus mejores galas rugbísticas y que hasta en el Museo Vasco hay una exposición dedicada a los 50 años del club universitario que cre
o que fue fundado con semillas donostiarras, por cierto.
Dicho esto sin acritud alguna y alcanzando unas virutas de jabugo moreno que pasaban por allí, se aprestó a oír alguna de las historias interminables del elegante tercera línea.
- Sabes que tengo una tía, Mary Begoña Martiartu de Eguillor, de los Martiartu de Eguillor de toda la vida, una familia con mucho fuste, más de Bilbao que la Ría y que esta tía, Begoña en el ámbito familiar, tiene una tienda en pleno centro de la villa. Pues Begoña me llamó ayer para decirme que había decorado el escaparate con todo de rugby, que le había costado mucho pero que así quería dar lustre a la calle e impresionar a los visitantes, y que si yo le podía llevar alguna camiseta de los equipos de Bilbao para darle un toque de autenticidad vasca a la nueva decoración. Como sus deseos son órdenes, cogí media docena de maillots de los que guardo y me fui a última hora de la tarde a la tienda para dárselos a la escaparatista titulada que debía hacerme el honor de incorporar mis recuerdos a su impagable obra de arte comercial ¡Nunca había visto nada igual! ¡El mejor homenaje a la Super Bowl del American Football que se pueda comprar! Así que me ha pillado el amanecer trabajando de escaparatista para evitar el ridículo de mi tía Begoña ¡Bienvenidos a la capital europea del rugby!

lunes, 30 de abril de 2018

DETRÁS DE LA BARRA

- Ayer me dijo mi camarero de guardia que la repetición del Bélgica – España estaba ya decidida por la World Rugby -Comenta Hiruntchiverry al arrancar la marcha por el GR hacia el collado-. Pero he mirado en Internet y no he encontrado nada.
- Si te lo ha dicho alguien que está detrás de una barra es una fuente fiable -Labarthe señala con el bastón la primera señal roja y blanca-, detrás de la barra, lo sé por propia experiencia en la fiesta de las ikastolas, se oye todo.
- ¿Con todo el ruido, la música y demás? -Galtzagorri inquiere mosqueado-. No es posible si a veces ni oyen las comandas.
- Hay una especie de oído selectivo -Labarthe sonríe mientras avanza a buen paso-, se oye todo lo que se quiere oír, unos se confiesan con otros, tú te haces el sordo y hablan con más confianza, además se dicen nombres que los que los pronuncian no saben que tú conoces…
- A mí el patrón del bar del barrio me dejó caer que mi socio le echaba los tejos a mi mujer -apostilla el Marqués de Altamira, silencioso desde el principio-, mientras me ponía un cortado. Resulta que salía de la oficina por la mañana y el cabronazo se iba al mismo bar donde mi santa y legítima tomaba un cafelito con sus amigas después de hacer las compras y antes de ir a hacer la comida y aprovechaba para intentar sacar tajada.
- ¿Qué hiciste tú?
- Dialogué con él pero sin dejarle marcas -Concluye el Marqués y se para para orinar a un pino sediento-, porque yo tengo plena confianza en mi mujer y mi socio es un buen comercial, así que ahora no sale de la oficina sin permiso mío expreso.
- Los cinco años de carrera, en que estuve trabajando en hostelería a la vez, me dieron una base de datos que me ha sido muy útil después -dice el Barón de la Florida, que va en cabeza, eligiendo el camino equivocado y que todos siguen sin dudar-, los chismes de bar hay que analizarlos con mucho cuidado pero a veces explican lo inexplicable.
- Hace tiempo que no veo las marcas del GR ¿Seguro que vamos bien? -Galtzagorri ha sido el primero en llegar al borde del barranco y se para- ¿Llamamos a un taxi? Los taxistas sí que saben lo que pasa y además, como a los precios del taxi en Donostia solo los cogen los ricos, lo que te cuentan es verdaderamente importante.
- Me parece que estamos más perdidos que los de la World Rugby.

jueves, 26 de abril de 2018

DEPORTE ESCOLAR

Hace un año o así, un domingo por la mañana, uno de esos días de viento sur en que Iparralde se empeña en parecerse a una postal, el verde desparramado por todo el paisaje, el rojo de las maderas de las casas y de las ristras de pimientos, el blanco de las paredes y de las ovejas distribuidas estratégicamente por las praderas… todo como en un anuncio para la televisión de alguna marca de queso de denominación de origen local. Las estelas discoidales del cementerio junto a la iglesia parecen querer asomarse al estadio del pequeño pueblo donde se han formado una infinidad de pequeños terrenos de juego de rugby, niños y niñas con ropa deportiva de colores se disputan los balones ovales, los mayores que organizan, animan y apoyan están más emocionados que el centenar largo de pequeños participantes, los distintos colores de piel, los idiomas oficiales y no en que se grita o se habla, todo constituye un espectáculo vivo en el que es imposible no querer participar de alguna manera.

Hiruntchiverry está agachado junto a la valla que delimita el terreno reglamentario para poder ayudar a calzarse las botas de crampones a una muchacha, grande para la edad de su cara, que tiene un cierto aire de familia con el biarrota. Labarthe está experimentando la dureza de arbitrar las fases finales eliminatorias entre los equipos de los recién destetados. No todo es felicidad aunque lo parezca, hay pequeñas injusticias sentidas por unos, las lágrimas lo acreditan, también hay que poner algunas gasas y esparadrapos de vez en cuando, las lágrimas también lo acreditan. Así es una fiesta de rugby y así supongo que seguirán siendo este año actual, en unas habrá que llevar el bocadillo y en otras los voluntarios pondrán un arroz astringente para compartir entre todos, para ir a algunas habrá que levantarse al amanecer y para ir a otras se tarda menos que en aparcar en Gros.

Cuando Labarthe terminó su tarea se acercó a observar, junto a Hiruntchiverry, el partido en que participaba la hija de éste y le preguntó:
- ¿Los guipuzcoanos dónde están jugando?
- ¿Los guipuzcoanos? Están de ausencia foral.