domingo, 26 de octubre de 2014

RUGBY ON THE ROCKS

La imagen del rugbier con su cerveza en la mano, un brazo sobre el hombro de su contrario del partido anteriormente jugado, desafinando con entusiasmo en una canción ritual, esa imagen refleja una de las esencias de este deporte, ese tercer tiempo que es alabado en general. No se concibe un tercer tiempo sin alcohol en nuestro rugby, como en nuestra sociedad no se concibe fiesta sin alcohol, y el rugby es una fiesta, por tanto se consume alcohol.
Y los jóvenes jugadores de rugby son educados actualmente, por tanto, en un deporte en el que se promociona la tolerancia con la euforia alcohólica y los hechos excesivos que se cometen a partir de la desinhibición producida por la bebida. Unos serán alcohólicos, otros no, en proporciones poco estudiadas y posiblemente como consecuencia no solo del rugby –en muchos ambientes sociales de nuestro entorno las relaciones interpersonales solo existen con el catalizador del alcohol-.
Ya no se fuma, como se fumaba antes, durante ese tercer tiempo pero éste se prolonga y la ingesta consiguiente se lleva a veces hasta más allá de los límites saludables y, como consecuencia, se dificulta la recuperación de la normalidad, del estado físico y mental que permite la preparación del siguiente partido.
Es difícil moderar la sed de diversión de un joven y más difícil si éste empieza a ganar un dinero con el deporte que otros jóvenes no alcanzan. Sin embargo, hay que establecer mecanismos mentales en los jugadores para que disfruten del tercer tiempo y respeten su propio cuerpo, y quienes tienen que hacerlo son rugbiers, ahora entrenadores o directivos, que posiblemente también se habrán excedido hace unos años.
El combate colectivo terminado, la recuperación de líquidos conjunta, el intercambio de opiniones con árbitros y adversarios sobre esos ochenta minutos compartidos… no han desaparecido ni con el profesionalismo pero si queremos conservar esta faceta esencial del rugby hace falta que solucionemos sus problemas.


lunes, 13 de octubre de 2014

ESTO NO ES RUGBY

Popularidad de football (soccer) al rededor de...
Popularidad de football (soccer) al rededor del mundo. Los siguientes colores indican su cantidad: Jugadores por 1,000 Habitantes Fútbol No. 1 Deporte Fútbol no es No. 1 Deporte Estatus Desconocido No existe el dato >50 25-50 10-25 5-10 Note: China is striped since football is equally as popular as basketball. (Photo credit: Wikipedia)
-          Un jugador de fútbol, referente mundial del deporte “financiero”  recibió hace poco una patada de un rival y declaró: “Esto no es rugby  -dice Galtzagorri cortando cebollas y llorando de verdad-.
-          Los comentarios irónicos que esta expresión de su pensamiento ha provocado  son imposibles de contar –El Marqués de Altamira bate claras de huevos hasta el punto de nieve con cuidado de no manchar su camiseta con el logo “No zambullirse; Esto no es fútbol”-,  la verdad es que estoy harto de comparar los dos deportes.  Me parece absolutamente injusto volver una y otra vez a exponer las virtudes de uno y los defectos de otro.
-          Nos deberíamos fijar más en los aspectos positivos del deporte de equipo y con balón que tanto el fútbol como el rugby son –Comenta, junto al fogón,  el Barón de La Florida que lleva un delantal con el escudo de la Real Sociedad- . Y ambas culturas deben aprender de la otra, de la historia que han seguido desde que se separaron, hace quizá siglo y medio, hasta ahora en que puede que empiecen a competir por cuotas del mismo mercado audiovisual.
-          A nivel educativo, en ambos juegos se pueden aprender valores de respeto, solidaridad, disciplina, liderazgo… y hay otros valores que quizá cada juego ha hecho suyos  pero los del fútbol me cuesta encontrarlos porque yo fui expulsado de pequeño del balón redondo-Constata Galtzagorri con cierta tristeza-. Siempre he dicho que el rugby comparte más valores con otro deporte en el que además los jugadores tienen un garrote en la mano,  el hockey, pero este último deporte es todavía más minoritario.
-          Quizá la frase de ese cristiano tenga mala intención –El Barón da la vuelta a la tortilla con un rápido gesto-, y lo que quieran los futboleros es que no se dé por televisión un espectáculo tan brutal como el rugby para no repartir el dinero.



sábado, 4 de octubre de 2014

ESTO NO ARRANCA

English: chorizo sausage. Español: Chorizo.
English: chorizo sausage. Español: Chorizo. (Photo credit: Wikipedia)

La reunión semanal en torno al rugby de la cuadrilla tiene como norma no escrita la obligación de que cada uno se vaya turnando en preparar el plato principal. A veces el juego de algunos equipos es como el pil-pil y no cuaja, así que gastronomía y rugby se entremezclan.
-          En Altamira y en Landare no hay espectadores, no hay seguidores, hay… ¡Sujetadores! –dice el Marqués de Altamira entrando en materia y en la cocina-, Me refiero a que quienes acuden sujetan al equipo en sus horas bajas, lo soportan, lo envuelven y lo alzan.
-          Es que en el rugby es muy difícil ser mero espectador, sobre todo en nuestro rugby –corrobora el Barón de la Florida, preparando una juliana de puerros-, uno puede ir a ver el espectáculo de un partido en Edimburgo pero aquí se va porque se apoya a uno de los dos equipos  que normalmente el espectáculo brilla por su ausencia.
-          Y este año Ordizia y Hernani necesitan de su gente más que nunca –Hiruntchiberry añade mientras sigue con la preparación de una “merluza con estofado de puerros  y salsa de chorizo”-, ya que la División de Honor A  está muy dura y librarse de los puestos comprometidos es difícil.
-           Otro año de sufrir –asiente el Barón que ha pasado puerros y chalotas al biarrota y está cociendo el chorizo-, pero nosotros ya sabemos que la filosofía del equipo lo requiere, mientras que otros…
-          Otros mantienen un club que es el Goiherri  en el rugby y eso exige abrirse al mundo y no negarse a combinar lo de aquí con lo de fuera para mejorar con el cambio… -casi se le rompe uno de los platos que está colocando en la mesa al Marqués-.
-          Como ponerle chorizo a la merluza –interviene Galtzagorri-. ¿Con qué lo comemos? ¿Hace un Ribera del Congo?



domingo, 28 de septiembre de 2014

LAS MAÑAS DEL QUE NO ERA MAÑO QUE AMAÑABA

Soccer football match near La Chopera - Txopoe...
Soccer football match near La Chopera - Txopoeta, Lamiaco-Lamiako, Lejona-Leioa, Biscay. Lamiaco fields were the first placed where the British played football against the Biscayne in the XIX century, thus being one of the first places to hold football matches in Spain. Currently there still are football fileds in the neighbourhood, visited by crowds every weekend. (Photo credit: Wikipedia)
-          Parece que hay bronca con un tema de partidos de fútbol amañados –Me dice un “tripasai”, realista de nacimiento, al encontrarme-, Y además está liado un maño al que quizá conozcas.
-          Está amparado por la presunción de inocencia, es maño por adopción y no lo he visto en la vida pero el que esté libre de pecado que tire la primera piedra –le contesto e intento una inútil finta de esquiva-, tengo prisa que me cierran el súper.
-          Eso en Euskadi no pasa –me suelta el tópico axiomático sobre la corrupción que la realidad tantas veces desmiente-, y en el rugby tampoco.
Pienso que esto último me lo ha dicho para que le haga caso y, siendo mentira lo del cierre del súper, consigue placarme en plena acera.
-          Yo no pongo la mano en el fuego por nadie porque el fuego no entiende de verdades y mentiras además hay resultados en el rugby, como en todos los deportes, que contradicen inesperadamente los pronósticos y que acaban conviniendo a ambos equipos. Y no me refiero a los casos en que un equipo profesional hace una alineación inadecuada porque está planeando otros partidos…
-          ¿Y vuestros famosos valores?
-          Precisamente. La ética del rugby exige que los castigos sean ejemplares en el ámbito deportivo,  porque va a haber infracciones tiene que haber sanciones y que los equipos tramposos desaparezcan de la competición. Tolerancia cero.
-          ¿Qué crees que pasará con esto de los amaños del fútbol? –me pregunta al despedirnos-.
-          Nada.
En realidad pienso que todo dependerá del poder auténtico que tengan los impulsores de las actuaciones y los implicados en ellas, ese poder que da el dinero y que permite comprar informaciones y voluntades.


viernes, 19 de septiembre de 2014

JUGAR SIN BANQUILLO

Australian forward Paul Gallen, RLWC 2008.
Australian forward Paul Gallen, RLWC 2008. (Photo credit: Wikipedia)

-Ahora un jugador de 150 kilos se entrena para jugar los últimos 20 minutos y así romper el partido –dice el Marqués de Altamira-, lo cual distorsiona totalmente el juego.
- Hay que jugar sin suplentes de nuevo, como ha propuesto Vincent Etcheto, el entrenador de la Union Bordeaux Bégles – sigue Jon Galtzagorri que lleva años en contra de los cambios de medio equipo en los partidos de rugby-.
- Yo creo que los suplentes por lesiones son necesarios pero habría que poner menos suplentes, uno para la primera línea, otro para el resto de la delantera y un tercero para los tres cuartos –el Barón de Altamira sugiere, mientras pone la última ronda en los vasos de la cuadrilla-, y que sólo se cambiaran por sangre o lesiones…
- Y se harían trampas –Corta Galtzagorri-, nada, no hay que hacer cambios, salen quince y a jugar los 80 minutos y si te rompes la pierna sigues jugando, que esto es rugby y no…
-Te olvidas de que los profesionales son trabajadores del rugby y de que hay que preservar su salud y salvar el espectáculo –interviene el Marqués de Altamira que recoge la mesa-, hacen falta los cambios pero hay que limitarlos de alguna manera, porque ya hay jugadores en todos los equipos que tienen un entrenamiento específico para no jugar un partido de rugby sino un entremés o un postre y eso no es rugby.
- Yo era tan malo que mi puesto era de suplente y así he jugado en todos los puestos del equipo ¡Nosotros sí que éramos polivalentes! –Digo yo, que me gustan las viejas historias-.
- Que se vuelva a los tres suplentes y así verdaderamente habría sitio para todos los tamaños de jugadores en el rugby, los presupuestos de los equipos se reducirían y los entrenadores se aplicarían en sus estrategias –Insiste el Barón de Altamira con el horario de Cercanías en la mano-.


sábado, 13 de septiembre de 2014

DUCHA ESCOCESA

Uma vista do Castelo de Edimburgo, num dos par...
Uma vista do Castelo de Edimburgo, num dos parques da cidade. Francisco Miguel Rodrigues (Photo credit: Wikipedia)
-          El pueblo se ha quedado vacío –comenta un tipo entrando en la sociedad-, han debido  poner vuelos “loucosto” (sic) a Escocia porque se ha ido incluso casi todo el ayuntamiento y su cuadrilla…
-          Pero si el VI Naciones no ha empezado aún –le comento junto a los fogones-, y esos no han ahorrado como nosotros todo el año para pagarse el viaje de su bolsillo.
-          ¡Qué no te enteras “contrateras” (sic)!  Que se van a lo del referéndum.
-          ¡Cualquier excusa es buena para darse una vuelta por Edimburgo!
Los rugbiers tenemos una parte del corazón muy escocesa. Desde que en 1925 Murrayfield, antiguo terreno de polo, sustituyó a Inverleith porque allí no cabían los 60.000 espectadores que el entonces excelente XV del cardo arrastraba a sus partidos, este estadio se ha convertido en un lugar de peregrinación sino anual –la economía no lo permite-, al menos, frecuente, con ocasión de alguno de los partidos del más prestigioso torneo del hemisferio norte, sobre todo contra alguna de las otras naciones celtas.
Aunque oficialmente caben 62.000 espectadores sentados, se dice que en 1975 en el partido contra Gales, llegaron a entrar 104.000, quedándose unos miles más fuera a pesar de tener entrada. Estos excesos no son posibles ahora, las medidas de seguridad y el doble recinto con sus consiguientes dobles controles que hay que atravesar lo impiden.
Va a hacer 25 torneos con el próximo que Escocia no realiza un Gran Chelem, ganar a todas las demás naciones, más bien suele pelear por no ganar la cuchara de madera, perder con todas las demás naciones, pero en todo caso merecerá la pena darse una vuelta por Edimburgo antes, durante y, sobre todo, después de cada uno de los partidos del Torneo de las VI Naciones del 2015.



domingo, 7 de septiembre de 2014

UN CIERTO PERFUME DE HISTORIA DEL RUGBY

Foie gras "en cocotte" with mustard ...
Foie gras "en cocotte" with mustard seeds and spring onions in duck juice. (Photo credit: Wikipedia)
Los 7.463 espectadores se horneaban en Aguilera, viendo como el Stade Montois controlaba el encuentro  con su juego abierto y osado frente a un encogido Biarritz Olympique al que el miedo a perder se le trasluce demasiado,  pero pasado el minuto 60, segunda pausa para refresco de los jugadores, al que se llegaba con un 9-17 corto para la superioridad visitante, el talonador local remplazante ha logrado un primer ensayo que no se ha transformado que ha sido seguido inmediatamente de un segundo ensayo entre palos del ala, dando total vuelta al marcador que ha cerrado con un 24-20 a favor del sorprendido equipo biarrota que solo ha necesitado jugar 20 minutos y aburrir otros 60 para llevarse unos puntos muy necesarios. Mientras, en Mont de Marsan, se está preguntando cómo han perdido –menos un bonus defensivo-, lo que ganaban con total facilidad pero fallando dos golpes y despreciando superioridades manifiestas ante una defensa blandita y caótica.
Aguilera ha recibido un derby vascolandés –en los sanfermines de la vieja Iruña hemos visto anuncios de festivales de recortadores que se anunciaban como “corridas vascolandesas”-, uno de esos encuentros en que los prolegómenos hablan del glorioso pasado de los clubes y de su azaroso presente.
La leyenda marina dice que las ratas, pobres ratas, huyen del buque que se va a hundir cuando la realidad demuestra que hay capitanes capaces de abandonar el barco en primer lugar. Calificativos aparte, el Olympique se hundió con sus capitanes ausentes del puente pero sembrando la discordia en las máquinas, y ahora alguno hay que ha resucitado milagrosamente en su nuevo club, dando así una nueva lección de ética deportiva en el mundo del rugby.
El Stade Montois ha pasado dos veces brevemente por la máxima categoría profesional del rugby francés con una fidelidad a los principios sustanciales de su juego colectivo que resulta asombrosa y del que surgen jugadores que luego destacan otras formaciones pero que no dejan, en su salida, regusto amargo en las gargantas de los fieles seguidores de las Landas.
La corrida vascolandesa de esta tarde en Aguilera ha sido un enfrentamiento entre un club que había olvidado la dureza del profundo rugby regional- la D2 francesa es todavía más sureña que el Top14 que también lo es-, de los desplazamientos en autobús en el día y un club que se faja desde tiempo inmemorial por estadios rurales de la Galia de la boina, la baguette bajo el brazo con el Sud Ouest, además del  foie gras,  ricard o pernod o pastis o los tres, los quesos que cantan y la digestión con armagnac.
Tres horas antes del pitido inicial han empezado las animaciones que el club anfitrión había previsto para ambas aficiones y que han calentado fraternalmente sus motores.  Luego un match de los que no hacen afición, con algunos silbiditos y gritos jaculatorios a la Presidencia, y los de aquí han pasado de la depresión a la breve euforia del resultado, los de allí lo contrario.